En ocasiones, la vía lagrimal no es permeable a diferentes niveles
provocando un bloqueo del conducto que transporte de las lágrimas desde
la superficie del ojo hasta la nariz. Existen dos tipos de obstrucción
de la vía lagrimal:
- Adquirida: Es la más común, suele afectar a
personas adultas y puede producirse por multitud de causas (infecciones,
conjuntivitis, etc.). Este tipo de obstrucción de la vía lagrimal es
más frecuente a medida que aumenta la edad del paciente.
- Congénita: Afecta a niños y se produce a causa de una membrana que impide el paso de la lágrima hasta la fosa nasal.