La
edad en que la pubertad se inicia es muy variable y, en condiciones
normales, está influenciada, además de por el sexo, por factores
genéticos y ambientales. Su presentación precoz o tardía puede ser una
simple variación extrema de la normalidad o el reflejo de alguna de las
múltiples patologías que pueden influir o condicionar el momento de su
aparición.
En cualquier caso, aun en ausencia de patología, el
desarrollo de los caracteres sexuales secundarios a una edad
“inadecuada” es motivo de preocupación para los padres y los pacientes y
puede tener repercusiones negativas en la vida adulta.
El pediatra de
Atención Primaria es el profesional que se enfrenta inicialmente a este
tipo de situaciones y debe ser capaz de realizar un enfoque diagnóstico
adecuado, diferenciar aquellas variantes normales del desarrollo de las
que no lo son, orientar a los padres y al paciente y, en aquellos casos
que considere necesario, derivar al paciente a un servicio de
Endocrinología Pediátrica.
SERVICIOS PROFESIONALES