Desde el enfoque de la medicina muscular se observa el cuerpo como un sistema integrado de huesos, articulaciones y músculos.
La sensibilidad y el dolor son síntomas de músculos lesionados y se pueden sentir al moverse o descansar.
Se recomienda reposo absoluto del miembro o la zona lesionada. Se debe aplicar frío (crioterapia) durante las primeras 48 horas, de tres a cinco sesiones diarias de entre 15 y 20 minutos de duración.